Regreso al futuro (I): Apaguen las maquinas

Tras una semana en la que he abandonado el s. XXI informático -o más bien él me ha abandonado a mí- y tras recuperar ya el ordenador, me he bajado del carruaje Amish que me ha traído de vuelta a la web y he recuperado mi mala costumbre de escribir para comentar las noticias de actualidad -que en esta ocasión lo son menos, pero no me resisto a dejarlo- en una serie de artículos a publicar en estos días.

Este primero va dedicado al regocijo de l@s que dicen que soy partidario de la cultura de muerte (sic).

Diecisiete años ha tardado Eluana, una chica en coma irreversible, en morir. Diecisiete años en los que la carcunda moral y política -¿son cosas distintas?- ha puesto todas las objeciones posibles pues parece ser que el único que podía hacerlo es Dios -entiéndase SU Dios, ese sanguinario soberbio sediento de venganza-.

Eso mismo debía pensar Berlusconi, que no por ello evita apartar esa mano cuando se ha revitalizado la leonada melena que le fue arrebatada y que tiene que tener otra cabeza -esperemos que con ésta sí piense- en la nuca de las veces que se ha estirado las carnes fofas y avejentadas; que tuvo la preclara idea de aprobar una ley -otra más de las leyes que aprueba en su beneficio y en el de su fortuna- para mantenerla con vida.

Por suerte Eluana fue más rápida y su corazón se paró antes de que ese desatino se produjese.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s